Italia anunció el restablecimiento temporal de controles para los ingresos procedentes de España en el marco del espacio Schengen. La medida comenzará a regir el 1 de agosto, tendrá una duración inicial de un mes y estará enfocada principalmente en ciudadanos extracomunitarios.
El Gobierno de Giorgia Meloni justificó la decisión como una medida extraordinaria de seguridad tras la crisis migratoria registrada en Ceuta, donde se produjo un ingreso masivo e irregular de migrantes desde Marruecos.
La decisión vuelve a poner en discusión el funcionamiento del espacio Schengen, que permite la circulación entre los países que lo integran sin controles sistemáticos en sus fronteras interiores.
Qué permite el acuerdo Schengen
El espacio Schengen está integrado actualmente por 29 países europeos y establece la eliminación de los controles fronterizos internos, trasladando buena parte de esas verificaciones a las fronteras exteriores.
El sistema beneficia tanto a ciudadanos europeos como a personas de terceros países que se encuentran legalmente dentro del espacio común, ya sea como residentes, turistas, estudiantes o por motivos laborales.
Sin embargo, las normas europeas contemplan la posibilidad de restablecer temporalmente los controles internos frente a determinadas situaciones excepcionales.
El Código de Fronteras Schengen permite que un Estado adopte este tipo de medidas cuando considera que existe una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior. En esos casos debe informar a la Comisión Europea y al resto de los países miembros.
Desde Italia sostienen que la situación en Ceuta justifica la aplicación de ese mecanismo.
Qué argumentó Italia
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, afirmó que la decisión busca proteger la seguridad de los ciudadanos y las fronteras europeas.
El funcionario sostuvo además que la crisis migratoria en Ceuta demuestra que el control de las fronteras exteriores constituye una responsabilidad compartida entre los países de la Unión Europea.
El Gobierno italiano vinculó también la decisión con la necesidad de controlar los movimientos de ciudadanos extracomunitarios que ingresen desde España.
Cómo serán los controles
Italia y España no comparten una frontera terrestre, por lo que las verificaciones se concentrarán principalmente en aeropuertos y conexiones marítimas.
Según lo anunciado por el Ministerio del Interior italiano, los controles serán aleatorios y estarán dirigidos especialmente a ciudadanos de países que no pertenecen a la Unión Europea.
En principio, la medida no afectará de manera directa a ciudadanos españoles o italianos.
Meloni aseguró además que el dispositivo buscará reducir al mínimo las consecuencias sobre el turismo, en momentos en que Europa atraviesa la temporada alta del verano.
Qué pasa con Ceuta y Melilla
Ceuta y Melilla tienen una situación particular dentro del esquema europeo de fronteras.
Aunque forman parte de España, existen controles específicos para trasladarse desde esas ciudades hacia la península u otros territorios del espacio Schengen.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, recordó que quienes viajan desde Ceuta o Melilla hacia la península deben pasar por controles de identificación policial.
La posición de la Unión Europea
Las reglas europeas establecen que la reintroducción de controles en las fronteras interiores debe ser excepcional, proporcionada y limitada en el tiempo.
Un Estado puede implementarlos de manera temporal frente a una amenaza grave para su seguridad interior, aunque debe comunicar la decisión a las instituciones europeas y al resto de los miembros.
El debate ahora estará puesto en determinar si las razones planteadas por Italia justifican la medida y si los controles se mantienen dentro de los límites previstos por las normas del espacio Schengen.
Por el momento, el dispositivo italiano comenzará el 1 de agosto y permanecerá vigente durante un mes.