La tragedia provocada por los dos terremotos que sacudieron el norte de Venezuela continúa agravándose. Según el último balance oficial, la cifra de víctimas fatales ascendió a 920 personas, mientras que otras 3.360 resultaron heridas y más de 51.000 permanecen desaparecidas o sin contacto con sus familiares.
Las tareas de búsqueda siguen desarrollándose entre los escombros de edificios colapsados, aunque los equipos de rescate avanzan con dificultades debido a la magnitud de la destrucción y las réplicas registradas en las últimas horas.
El ministro de Salud, Carlos Alvarado, confirmó que cientos de personas llegaron sin vida a los centros de atención médica o fallecieron poco después de ser rescatadas. Las autoridades reconocen que el número de víctimas podría seguir aumentando a medida que avanzan las operaciones.
El doble sismo tuvo como epicentro la zona de Yumaré, al oeste de Caracas. El primer movimiento se registró a una profundidad de 13 kilómetros y el segundo, de mayor intensidad, a apenas 10 kilómetros, lo que incrementó su capacidad destructiva sobre varias ciudades costeras.
Frente a la emergencia, comenzó a desplegarse una amplia asistencia internacional. La Organización de las Naciones Unidas informó que más de 16 países participan del operativo humanitario mediante brigadas especializadas en rescate, atención médica y logística.
Estados Unidos anunció un paquete de ayuda por 150 millones de dólares y el envío de buques, aeronaves y helicópteros para colaborar en las tareas de asistencia. México, Colombia, Brasil y otros países también movilizaron rescatistas, personal sanitario y toneladas de insumos humanitarios.
Por su parte, el Gobierno argentino confirmó el envío de médicos especializados, brigadas de rescate, ambulancias, aeronaves, plantas potabilizadoras de agua, drones y equipamiento para asistir a la población afectada.
Mientras tanto, organizaciones civiles lanzaron una plataforma para facilitar la búsqueda de personas desaparecidas. Hasta el momento, el sistema registra más de 60.000 reportes, de los cuales 51.681 corresponden a personas cuyo paradero aún se desconoce.
En paralelo a las tareas de rescate, continúan llegando imágenes de derrumbes, edificios destruidos y barrios enteros afectados, especialmente en La Guaira, una de las ciudades más golpeadas por los terremotos. Las autoridades mantienen el estado de emergencia y advierten que el riesgo de nuevas réplicas obliga a extremar las medidas de prevención.